El procedimiento se realizó en barrio Moreira luego de un pedido de auxilio de una mujer que denunció amenazas y el ingreso de su ex pareja a su vivienda. El acusado tenía una prohibición de acercamiento vigente y quedó a disposición de la Justicia.
Un hombre de 36 años fue aprehendido en la noche del jueves en la ciudad de Río Ceballos, en el marco de un procedimiento policial vinculado a una causa de violencia familiar. El hecho ocurrió alrededor de las 22.45 en barrio Moreira, luego de que una mujer solicitara auxilio al advertir la presencia de su ex pareja en su domicilio, pese a que sobre el agresor pesaba una restricción judicial vigente.
Según informó la Unidad Regional Departamental Sierras Chicas, la intervención se activó a partir del llamado de una mujer de 35 años, quien denunció que el hombre había ingresado a su vivienda profiriendo amenazas verbales. De acuerdo a su testimonio, el sujeto violó una medida de restricción que le impedía acercarse a la víctima, dispuesta en el marco de una causa por violencia familiar.
Ante la alerta, efectivos policiales se hicieron presentes en el lugar y constataron la situación denunciada. Tras verificar la vigencia de la restricción judicial, procedieron a la aprehensión inmediata del acusado, con el objetivo de resguardar la integridad de la víctima y dar cumplimiento a las medidas dispuestas por la Justicia.
El hombre fue trasladado posteriormente al Polo de la Mujer, espacio especializado en la atención de casos de violencia de género, donde quedó alojado y a disposición de la autoridad judicial competente. Desde allí se dará curso a las actuaciones correspondientes para determinar su situación procesal y las eventuales imputaciones por el incumplimiento de la orden judicial y las amenazas denunciadas.
Desde la fuerza policial remarcaron la importancia de denunciar de manera inmediata cualquier violación a medidas de restricción o situaciones de violencia, ya que estas intervenciones permiten actuar con rapidez y prevenir hechos de mayor gravedad. Asimismo, recordaron que las restricciones de acercamiento son herramientas clave para la protección de las víctimas y su incumplimiento constituye un delito.
El caso vuelve a poner en foco la problemática de la violencia familiar y la necesidad de reforzar los mecanismos de prevención y asistencia. En este sentido, las autoridades destacaron el rol del Polo de la Mujer y de los canales de denuncia disponibles para quienes atraviesan situaciones de riesgo, subrayando que la intervención temprana puede ser determinante para evitar desenlaces trágicos.
